Trasplantar Un Árbol Correctamente: Instrucciones Y Consejos

Si observa que un árbol ya plantado no está en el lugar adecuado, también puede trasplantarlo. Sin embargo, hay que tener en cuenta algunas medidas.

Hay más razones para trasplantar un árbol de las que crees. La mayoría de las veces, sin embargo, es la falta de espacio en el lugar lo que hace necesaria esta acción. Por desgracia, trasplantar un árbol no siempre es tan sencillo como parece a primera vista.

En este caso, «cavar y meter» rara vez es una opción. En su lugar, hay que pensar en algunas cosas. Al fin y al cabo, en su nueva ubicación, el árbol trasladado debe seguir creciendo de forma «natural».

Antes de empezar a trasplantar un árbol, asegúrese de haberlo planificado con antelación para poder calcular con exactitud sus probabilidades de éxito. Siga leyendo para saber más sobre lo que debe tener en cuenta.

¿Qué hay que tener en cuenta al trasplantar un árbol?

Paso 1: Haga un plan detallado con antelación

Si resulta evidente que un árbol se está muriendo, «como tarde o temprano tendrá que trasladarse a su propiedad, es una buena idea empezar a hacerlo lo antes posible. Esto se debe a que es más fácil trasladar los árboles más jóvenes que los más viejos. Esto se debe principalmente al mayor desarrollo de las raíces que inevitablemente traen consigo los árboles ya establecidos. En otras palabras, el radio del sistema radicular de los árboles más jóvenes es sustancialmente menor.

Paso 2: Piense en el tiempo que tardará en trasplantar las plantas.

Los árboles deben trasplantarse en primavera o en otoño, según la estación del año. Entre septiembre y abril es una buena regla general.

Para aumentar las posibilidades de éxito, corte primero las raíces y espere a que se desarrollen nuevas raíces finas en la zona afectada. El árbol entero puede replantarse un año después.

Paso 3: Determine el tamaño de las raíces.

Es necesario conocer al menos el tamaño aproximado de todo el cepellón del árbol que se va a trasplantar para poder actuar con mayor independencia y eficacia.

Merece la pena buscarlo, ya que el tamaño del mencionado cepellón es más o menos el mismo que el de la copa del árbol.

«Consejo: Si puede sacar la mayor cantidad posible de «tierra vieja» de un árbol, tendrá más posibilidades de trasladarlo «lo más posible con usted». Para ello, coloca el cepellón en una bolsa y asegura la estructura, por ejemplo, con una cuerda gruesa.

Paso 4: Facilitar el transporte

Un árbol de gran tamaño puede ser difícil de mover, ya sea unos metros o toda la propiedad. Por eso, antes de trasladar el árbol, es conveniente recortar la copa para facilitar su transporte.

Como suele ocurrir en jardinería, es preferible realizar una poda fuerte que infligir un gran número de pequeñas heridas al árbol.

Paso 5: Prepare la zona de plantación.

Al excavar el hoyo de plantación, tenga en cuenta que debe ser del mismo tamaño que el cepellón. La pauta general es que es preferible cavar demasiado que demasiado poco. Incluso si el agujero es demasiado grande, se puede rellenar con suficiente tierra (o compost).

Lo mejor es colocar el árbol en su sitio utilizando estacas robustas para garantizar que se mantenga firme al final.

Si sigues estos consejos, tendrás muchas posibilidades de adaptarte a tu nuevo entorno lo antes posible. Sin embargo, siempre es fundamental dar al árbol el tiempo suficiente para que desarrolle sus raíces y siga alimentándose de los nutrientes del suelo.

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